cuento chino

Hu, emperador del mar del norte, y Shu, emperador del mar del sur, acostumbraban encontrarse a mitad de camino entre sus respectivos dominios. Esta región pertenecía a Hum-Tun, emperador de la región del Centro. Hum-Tun era muy amable y hospitalario, pero carecía de los siete orificios primordiales para ver, oír, comer y respirar. Como agradecimiento a tanta hospitalidad, Hu y Shu decidieron crearle los orificios a razón de uno por día. Al séptimo día Hum-Tun murió.